Crónica de una compra absurda: del portátil de gama alta al mini PC reciclado (y la jubilación de Vespino)


8 de junio de 2026

El problema, que es de manual

Quería una máquina pequeña, portátil y sin pretensiones para un par de cosas concretas: cacharrear con NixOS en movilidad y tener un equipo secundario para gaming ligero que pudiera llevarme de un sitio a otro sin dramas. Nada de presumir de teraflops: una herramienta para un problema concreto.

Lo que viene es la crónica honesta de cómo, partiendo de una necesidad tan simple, estuve a punto de comprar muchísimo más equipo del que hacía falta, y cómo acabé aterrizando en la solución sensata. Spoiler: la opción más "cutre" sobre el papel resultó ser la más inteligente.

Acto I: el delirio Apple

Como buen converso al hardware caro cuando estoy cansado, empecé por arriba del todo: un MacBook Pro de gama máxima, para un uso que no lo justificaba ni de lejos.

Cuando se me pasó la fiebre, bajé al Mac mini. Y al MacBook usado. Y volví al Mac mini varias veces más, como el asesino que regresa a la escena del crimen. Cada vez chocaba con el mismo muro para mi caso de uso:

El Mac era más potente en el papel, sí. Pero para lo que yo necesitaba, no encajaba. Y eso es lo que cuesta ver cuando uno está enamorado de una marca: más potente no es lo mismo que mejor para tu caso.

Acto II: aterrizando en la realidad (un mini PC AMD)

La categoría correcta era un mini PC AMD con Radeon 780M. Diminuto, cabe en la mochila, traga mi disco de NixOS en una segunda ranura M.2, y saca el ultrawide a 120Hz por DisplayPort. Todo lo que el Mac no podía hacer, esta cajita de 13 centímetros sí.

Un par de lecciones técnicas que aprendí por el camino, por si le sirven a alguien:

Acto III: la crisis de la RAM y el plan por fases

Aquí la vida se rió de mí. Estamos en plena crisis de precios de RAM por la demanda de IA, y la memoria SO-DIMM DDR5 se ha puesto por las nubes. Comprar RAM ahora mismo es un robo a mano armada.

Eso mató la gracia del barebones (comprar la carcasa sola y ponerle tú la RAM), porque la RAM cuesta ahora una fortuna. Así que el plan se reorganizó por fases, como se hace cuando tienes la cabeza fría:

Fase 1 — la base

Con esto tengo mi entorno portátil montado y funcionando. Problema original: resuelto.

Fase 2 — la bestia (sin prisa)

El OCuLink es la clave de todo. Es lo que convierte una cajita modesta en un equipo de sobremesa de verdad. El día que quiera mover algo más exigente, le enchufo una gráfica externa:

La jubilación de Vespino

Tengo un viejo cacharro al que llamo cariñosamente Vespino. Cuando monte el mini PC, Vespino se queda sin función, sin disco, sin nada. Pero no morirá del todo: su fuente de 850W, que es un pepino y va sobradísima, alimentará la eGPU del dock.

Me parece el final perfecto. De ordenador completo a donante de órganos para el proyecto nuevo. Una jubilación con honor, dándolo todo hasta el último vatio. Descansa cuando toque, viejo amigo, pero antes mueve esa gráfica. 🫡

Moraleja

Empecé queriendo comprar un portátil Apple de gama altísima. Voy a acabar con una cajita modesta (montada por fases y con piezas recicladas) que hace más de lo que necesito, con la puerta abierta a una eGPU barata cuando quiera.

La lección no es "compra barato". Es compra para tu problema real, no para tu fantasía. Mi necesidad era portabilidad y un entorno concreto, no la falta de teraflops. Y la solución más cutre sobre el papel resultó ser la más inteligente para mi caso.

Ahora, a esperar a que la RAM baje de precio. Y a que alguien deje de reservar en Wallapop justo el que yo quería.

Comparte este post:

Es tu post

Estas seguro? Esto no se puede deshacer.

Comentarios (0)

Sin comentarios todavia. Se el primero!

Deja un comentario